El Eryngium alpinum, también conocido como cardo alpino, es una planta perenne majestuosa y llamativa que dará a su jardín un aspecto único y arquitectónico. Esta robusta planta es conocida por sus impresionantes flores espigadas que se desarrollan en hermosas esferas en forma de estrella de un llamativo color azul acero. Las flores aparecen de julio a septiembre y están rodeadas de una fascinante roseta de hojas brillantes de color verde oscuro con un tono azulado y bordes afilados.
Con una altura de 60 a 90 cm, el Eryngium alpinum es ideal para el fondo de los arriates o como llamativo ejemplar solitario en un parterre. Sus flores puntiagudas y sus tallos elegantes y rectos aportan un elemento moderno y estructurado a los diseños de jardín. La planta también resulta especialmente atractiva para las abejas y las mariposas, lo que la convierte en una valiosa incorporación a un jardín destinado a fomentar la biodiversidad.
Antes de plantar, es aconsejable remojar las raíces en agua durante 3-6 horas para favorecer el establecimiento. A continuación, plante las raíces a poca profundidad (1-2 cm de profundidad) en un suelo bien drenado y en un lugar soleado. El Eryngium alpinum requiere poco mantenimiento y tolera bien la sequía, por lo que es ideal para jardines de bajo mantenimiento. Esta planta también soporta bien el frío y se adapta a distintos tipos de suelo, siempre que estén bien drenados.
Con sus llamativas flores azules y su naturaleza de bajo mantenimiento, el Eryngium alpinum es una excelente elección para añadir un toque de majestuosa belleza y estructura a su jardín, al tiempo que contribuye a su atractivo para los polinizadores.